El gran gancho de Blancanieves es que propone un clásico reconocible como plan de teatro para peques, con dos días concretos para elegir. La cita es en València los días 14 y 15 de febrero de 2026, y se anuncia como una versión actualizada del cuento a cargo de Grupo Luna, pensada para que la disfruten tanto niños como adultos sin necesidad de «preparar» nada antes.
La historia arranca con un conflicto muy fácil de entender y que engancha desde el primer minuto: la obsesión por ser «la más hermosa». La madrastra de Blancanieves quiere ocupar ese lugar, pero el espejito mágico le devuelve una verdad incómoda: quien destaca es Blancanieves. A partir de ahí, la tensión se dispara, porque la reina decide deshacerse de ella y la trama empieza a girar alrededor de la persecución y la huida.
Un cuento que se vive con emoción, pero con el punto justo
La narración se sostiene sobre imágenes y escenas que el público infantil reconoce al instante: el espejo, la huida y el refugio. Blancanieves logra esconderse en la casita de los enanitos, y ese cambio de entorno suele sentirse como un respiro, un lugar donde la historia se vuelve más cálida y donde aparece la idea de protección y compañía en mitad del peligro.
El espectáculo no renuncia al suspense del cuento, porque el enemigo encuentra la forma de volver a entrar en escena. La madrastra termina localizando a Blancanieves y la envenena con una manzana, dejando a la protagonista sumida en un sueño profundo a la espera de que llegue el Príncipe Azul. Ese tramo tiene la fuerza de los relatos tradicionales: asusta un poquito, sí, pero también deja espacio para la esperanza y el final esperado.
Lo que aporta esta versión: ritmo y un relato que sigue funcionando
Que la propuesta se presente como «actualizada» es una pista de por dónde va la experiencia: mantener lo esencial y darle un pulso más cercano. El cuento conserva sus hitos —la rivalidad, el espejo, la casa de los enanitos y la manzana—, pero se plantea con intención de conectar con familias de hoy, buscando que padres y peques salgan con una sonrisa y con la sensación de haber compartido algo sencillo y especial.
La historia también tiene una lectura muy directa para hablarla luego en casa, sin moralinas. La reina se mueve por la comparación constante y el espejo es casi una metáfora visible de esa trampa; Blancanieves, en cambio, atraviesa miedo, pérdida y refugio antes de caer en el sueño. Ahí aparece lo que hace grande a los cuentos: emociones claras, símbolos potentes y la posibilidad de que cada niño se quede con una idea distinta según su edad.
Grupo Luna: el sello de una compañía dedicada al teatro infantil
Detrás está Grupo Luna, una compañía vinculada al teatro infantil y a los fines de semana familiares en el Teatro Carolina. En perfiles profesionales del sector se describe su recorrido como un proyecto que empezó como grupo teatral y que con el tiempo se convirtió en una empresa del ámbito escénico, manteniendo objetivos como difundir el teatro dentro y fuera de las aulas, combinar obras modernas y musicales y fomentar el gusto por el teatro desde edades tempranas.
También se subraya su volumen de actividad y la continuidad de su programación, algo que se nota en la confianza con la que plantean títulos populares. En información de asociaciones del sector se indica que es una productora especializada en teatro musical infantil, con un porcentaje alto de funciones que llegan a colgar el cartel de «no quedan localidades», además de acumular más de 3.800 representaciones y más de 750.000 espectadores (dato fechado en febrero de 2023). Esa trayectoria explica por qué sus adaptaciones buscan ser accesibles, dinámicas y pensadas para repetir.
Fechas y horarios para elegir tu sesión sin carreras
Las funciones se reparten en dos días y con doble pase, algo muy útil para encajar el plan con la vida real. El sábado 14 y el domingo 15 de febrero de 2026 hay sesiones a las 12:30 y a las 17:00, y se anuncia una duración aproximada de 60 minutos, que suele ir perfecta para público infantil: suficiente para entrar en la historia, sin que se haga larga.
En cuanto a la entrada, se publica un precio de 10 € más gastos de gestión y una norma clara sobre edades. Se especifica que todas las personas espectadoras pagan a partir de los dos años (inclusive), y también se pide puntualidad porque, una vez empezado el espectáculo, no se permite acceder. Para movilidad reducida se indica reserva previa por teléfono, un detalle que ayuda a ir con todo atado y dedicar la energía a lo importante: disfrutar del cuento sin interrupciones.
