Del 4 al 15 de marzo de 2026, el Teatro Olympia de València acoge “Mejor no decirlo”, una comedia que pone el dedo en una pregunta incómoda: ¿cuánta sinceridad soporta una pareja sin romperse? La obra juega con esa frontera entre lo que se dice y lo que se calla, y lo hace desde un lugar reconocible, cotidiano, cercano.
En escena, el humor no viene de grandes fuegos artificiales, sino de la vida misma: silencios calculados, frases a medias, pequeñas mentiras piadosas y secretos que se guardan “por el bien de los dos”. Hasta que un día alguien decide cruzar la línea y verbalizarlo todo.
Una comedia sobre lo que callamos para convivir
La historia parte de una pareja consolidada que ha perfeccionado un método aparentemente infalible: saber cuándo hablar y cuándo callar. Esa fórmula, que parece una victoria de la convivencia, se convierte en una trampa en cuanto surge la tentación de decirlo todo, absolutamente todo, sin filtros ni concesiones.
A partir de ahí, la obra plantea un juego divertido y afilado: cada confesión abre una puerta que no siempre se puede cerrar. Y lo que empieza como un experimento de transparencia termina siendo un espejo: el público se ríe porque se reconoce, y se reconoce porque, en el fondo, todos hemos pensado alguna vez que ciertas verdades quizá no merecen salir.
El origen del texto y su salto a los escenarios
“Mejor no decirlo” nace de la pluma de Salomé Lelouch, con una mirada que combina ironía y ternura para hablar de las reglas no escritas del amor. Su punto fuerte está en cómo convierte un conflicto íntimo en una situación universal: la tensión entre la necesidad de ser honestos y el deseo de no hacer daño.
La obra llega a València con el impulso de un recorrido previo que la ha colocado en el radar del público. Ese viaje se nota en su pulso: una comedia que sabe dónde apretar para hacer reír, pero también dónde frenar para que la escena respire y el conflicto cale.
Imanol Arias y María Barranco: duelo de afecto, humor y verdad
El montaje se apoya en un cara a cara interpretativo que sostiene la historia con naturalidad. Imanol Arias y María Barranco encarnan dos maneras de estar en una relación: la prudencia frente al impulso, la estrategia frente a la espontaneidad, el “mejor no remover” frente al “ya era hora de decirlo”.
Esa diferencia no se convierte en sermón, sino en comedia: discusiones que parecen pequeñas y acaban siendo enormes, reproches que suenan a broma hasta que dejan de serlo, y momentos de complicidad que recuerdan por qué siguen juntos a pesar de todo. El resultado es una pareja creíble, con grietas reales y una humanidad que sostiene el espectáculo.
Por qué verla en el Olympia del 4 al 15 de marzo de 2026
Hay obras que funcionan como una conversación pendiente. “Mejor no decirlo” es una de ellas: sales del teatro con ganas de comentar, de debatir, de reírte de lo que te ha incomodado y de admitir que, a veces, la convivencia también se construye con silencios cuidadosamente escogidos.
Además, su paso por el Teatro Olympia la convierte en un plan redondo para quien busca una comedia con fondo: ligera en apariencia, pero con suficiente verdad como para quedarse dando vueltas. Una historia de pareja que no pretende dar lecciones, pero sí lanzar una pregunta que cada espectador responde a su manera.
