Ayora vuelve a mirar a la miel con una celebración que mezcla apicultura, gastronomía y cultura en un mismo recorrido. El Primer Corte de la Miel convierte el puente de octubre en una escapada con mucho sabor, muy ligada a la identidad del municipio y a su papel como principal productor de miel de la provincia de Valencia.
Del 8 al 12 de octubre de 2026, el casco urbano se llena de espacios dedicados a la miel, a los productos locales, a la artesanía, a las actividades infantiles y a los sabores tradicionales. La feria reparte su ambiente por distintas zonas y propone una forma muy directa de acercarse al trabajo de los apicultores, a la cocina de la comarca y a la historia de un pueblo que sabe convertir su producto más emblemático en una fiesta abierta y cercana.
La propuesta tiene algo de mercado, algo de muestra divulgativa y bastante de celebración popular. Entre puestos, degustaciones y actividades para pequeños y mayores, el plan invita a pasar el día en Ayora sin prisas, con tiempo para probar, mirar y dejarse llevar por una tradición que cada octubre gana peso propio.

La miel como hilo conductor
En el Primer Corte de la Miel, la protagonista es clara: la miel. Todo gira alrededor de ella, desde los productores locales que presentan sus variedades hasta los espacios donde se explica cómo se trabaja en el sector apícola. La feria permite ver de cerca el oficio, entender mejor el proceso y asomarse a la relación entre el municipio y un producto que forma parte de su carácter más reconocible.
Una de las imágenes más llamativas es la gran urna de cristal con colmenas en el interior, pensada para observar mejor el mundo de las abejas y el trabajo de los apicultores. Esa parte más divulgativa hace que la visita no se quede solo en la compra o la degustación, sino que también sirva para entender por qué Ayora ha convertido la miel en una seña de identidad tan potente.