El 23 de octubre, la Sala Auditorio Roig Arena de València acogerá Beatles Monumental, una cita que pone el foco en el legado de The Beatles desde una mirada contemporánea. Sobre el escenario estará la Banda de Late Motiv, encargada de dar forma a un homenaje que toma como punto de partida los conciertos que el cuarteto de Liverpool ofreció en España en 1965 y que, desde ahí, amplía el repertorio hacia distintas etapas de la banda británica.
La propuesta no se limita a reproducir canciones conocidas. Busca reinterpretarlas con una formación de músicos con recorrido y con una puesta en escena pensada para el directo, en la que también intervienen artistas invitados. El resultado es un espectáculo que combina memoria musical, lectura actual y una selección de temas que atraviesa el universo beatle con ambición y criterio.
Un homenaje que parte de un episodio histórico
El punto de arranque de Beatles Monumental está en un episodio muy concreto de la historia musical en España: los dos conciertos que The Beatles ofrecieron en 1965 en Madrid y Barcelona. Aquel paso breve por el país forma parte de la memoria cultural reciente y funciona aquí como hilo conductor para construir el espectáculo. No se trata solo de recordar una visita mítica, sino de tomar ese momento como referencia para volver sobre un repertorio que cambió la música popular para siempre.
Ese enfoque le da al concierto una capa adicional de interés. No es un tributo al uso, sino una lectura que conecta el pasado con el presente y sitúa la música de The Beatles en un contexto escénico pensado para hoy. Quien se acerque a esta cita encontrará canciones nacidas de una época muy concreta, pero revisitadas con una energía y una sensibilidad que las hacen dialogar con el presente sin perder su identidad.
La Banda de Late Motiv, al frente del repertorio
Al frente de Beatles Monumental está la Banda de Late Motiv, integrada por Carles “Litus” Ruiz, Nico Nieto, Coke Santos, Mac Hernández y Érika López. Cada uno de ellos aporta una trayectoria ligada a proyectos y nombres reconocidos, como Coque Malla, Ariel Rot o Josele Santiago, y ese bagaje se nota en la manera de abordar un cancionero tan exigente como el de The Beatles. Aquí no hay una imitación literal ni un ejercicio de copia, sino una interpretación con oficio y personalidad.
Esa es una de las claves del espectáculo. Las canciones se respetan, pero no se congelan. La banda las lleva al directo con una mirada actual, cuidando el equilibrio entre fidelidad y lectura propia. Eso permite que el repertorio conserve su fuerza original y, al mismo tiempo, gane matices nuevos en manos de músicos que conocen bien el lenguaje del pop y del rock en directo.