Robin Torres vuelve a ponerse al frente de Hija de la Luna, el homenaje a Mecano que ha convertido su parecido vocal y físico con Ana Torroja en la gran seña de identidad del proyecto. La cita en València propone precisamente eso: reencontrarse con la música de una banda que sigue marcando a varias generaciones, en un formato que busca reproducir con fidelidad el espíritu del grupo sin quedarse en una simple imitación.
En esta ocasión, el espectáculo gira en torno a Descanso Dominical, el disco más emblemático de Mecano y uno de los grandes hitos del pop español. Sobre el escenario se suman coreografías nuevas, una escenografía renovada y una puesta en escena pensada para que cada canción recupere su fuerza original, con ese equilibrio entre nostalgia, precisión y celebración que define a este tributo.

Un homenaje que va más allá del recuerdo
Hija de la Luna nació en 2016 como un proyecto dedicado a Mecano y, con el paso de los años, se ha consolidado como una de las recreaciones más cuidadas del repertorio del grupo. La clave está en la interpretación de Robin Torres, que no solo se acerca al timbre y a la presencia escénica de Ana Torroja, sino que sostiene el espectáculo con una atención minuciosa al gesto, al movimiento y a la manera de decir cada canción.
Ese trabajo se nota especialmente en un montaje que no se limita a repasar éxitos. La propuesta busca transportar al público a la atmósfera de los grandes conciertos de Mecano, con un tratamiento visual y musical que refuerza la sensación de estar ante algo más ambicioso que un tributo al uso. ¿Qué hace que este proyecto siga despertando tanto interés? Precisamente esa combinación de respeto, oficio y una lectura muy precisa de un repertorio que forma parte de la memoria popular.