Teatro Círculo mantiene en marcha una programación pensada para quienes buscan escena contemporánea con variedad de lenguajes, formatos y miradas. En su cartel se cruzan teatro de texto, propuestas metateatrales, cuentacuentos y danza-teatro, con una línea que apuesta por piezas de pequeño y mediano formato y por historias que se acercan a lo íntimo, lo familiar y lo social.
La oferta reúne obras en castellano y valenciano, con entradas que se mueven entre 7 y 13 euros según la función y el tipo de localidad. También hay una franja de duraciones muy manejable, desde los 45 hasta los 75 minutos, lo que convierte esta programación en una opción muy cómoda para encajar una salida cultural sin necesidad de reservar medio día.
Historias que miran de cerca
Entre las piezas en cartel destaca Cuidar (o no), un montaje que pone el foco en una situación reconocible y delicada: la de una mujer que llega a la madurez y se encuentra con la obligación de cuidar de su padre. La obra introduce ahí una tensión moral y emocional muy potente, porque no se limita a hablar del deber o de la dependencia, sino también de las heridas de la infancia, de la violencia doméstica y de la memoria familiar. ¿Qué ocurre cuando quien necesita cuidados fue también quien los negó?
Junto a esa pieza aparece Quan ja no quede res de tu, firmada por Cía. La Trinxera, un estreno absoluto en valenciano que trabaja la pérdida desde una imagen muy sugerente. Un joven emerge entre la niebla con haces de esparto entre las manos y una mirada perdida, y a partir de ahí se abre un territorio de duelo, resistencia y confrontación con aquello que nos marca. La fuerza del montaje está en su atmósfera, en esa sensación de combate íntimo contra lo inevitable.
Teatro lúdico, cuentacuentos y juego escénico
La programación también deja espacio para el humor y el juego con Seis personajes en busca de autor o no, una propuesta de Juguem a fer teatre que mezcla realidad y ficción hasta volver borrosa la frontera entre ambas. Es una obra metateatral, lúdica y muy consciente de su propio artificio, pensada para espectadores que disfrutan cuando la escena se rompe un poco para recordarles que el teatro también puede ser una pregunta abierta. ¿Y si la verdad del escenario estuviera precisamente en no aclararlo todo?
En una línea más familiar se sitúa La granota de la boca gran, de Pepa Lluesma, un cuentacuentos solidario que combina humor, participación y valores. Aquí el centro no está en la solemnidad, sino en la cercanía con el público y en esa capacidad de convertir la narración oral en un espacio compartido. Su interés está en cómo activa la escucha y el juego, algo que funciona especialmente bien cuando la escena se abre a públicos de distintas edades.
Una mirada política sobre el cuerpo y la escena
Más adelante llega Solo quería bailar, de Olalla Hernández, una pieza que parte de una pregunta tan directa como incómoda: cómo puede acabar una bailarina cumpliendo treinta años de cárcel por un acto terrorista. La obra se mueve en un terreno en el que el cuerpo, la culpa y la interpretación de los hechos se entrelazan, y lo hace desde una mirada que invita a pensar en la construcción del relato y en la fragilidad de las certezas.
A esa línea se suma Transparentar, de Cía. Enèsima, una danza-teatro que reflexiona sobre la llamada generación de cristal. La pieza juega con la idea de fragilidad y transparencia para poner en cuestión etiquetas demasiado rápidas y simplificaciones que a menudo se usan para juzgar a toda una generación. El cruce entre movimiento y palabra le da a esta propuesta un interés especial, porque permite que la reflexión no se quede solo en el discurso.
Fechas, idioma y precios de la programación
La programación se distribuye entre varias citas concretas y ya está en marcha, con funciones que se extienden a lo largo de septiembre y octubre. Cuidar (o no) se presenta del 10 al 12 de septiembre, Seis personajes en busca de autor o no llega el 13 de septiembre, Quan ja no quede res de tu se representa del 17 al 20 de septiembre, La granota de la boca gran tiene funciones el 20 y el 27 de septiembre, Solo quería bailar se ve del 24 al 26 de septiembre y Transparentar queda programada para el 2 y el 3 de octubre.
Los precios van de 7 a 13 euros en la franja más amplia, con algunas funciones situadas entre 8 y 10 euros o entre 9 y 11 euros. La oferta alterna castellano y valenciano, con duraciones que oscilan entre 45, 50, 60 y 75 minutos, de modo que la programación se adapta bien tanto a una salida breve como a una tarde completa de escena.
Teatro Círculo sigue apostando por una cartelera que no se conforma con un solo registro. Ahí está su interés: en juntar piezas que hablan desde lugares distintos, pero que comparten una misma voluntad de poner el foco en los vínculos, la identidad y la forma en que contamos lo que nos pasa.