El Monaguillo sigue llenando de risas el circuito nacional con Efectiviwonder, un espectáculo que mira hacia atrás para encontrar material muy reconocible en la infancia, en las madres de antes y en esa forma de entender la vida que hoy parece de otro planeta. En València, la propuesta se mantiene en marcha con funciones previstas en Teatro La PlaZeta, una cita pensada para quienes disfrutan del humor contado con desparpajo, memoria y una retranca muy afinada.
Detrás del nombre artístico está Sergio Fernández Meléndez, uno de los cómicos más populares del país, con una trayectoria que ha pasado por la radio, la televisión y el directo. Su sello está en el monólogo ágil, en la improvisación y en esa capacidad para convertir cualquier anécdota cotidiana en una escena compartible por todo el patio de butacas. ¿Qué más se le puede pedir a un cómico cuando consigue que el público se reconozca en cada remate?

Un cómico que ha hecho de la espontaneidad su sello
Antes de llegar a los escenarios, El Monaguillo se hizo un nombre en la radio y después fue consolidando su presencia televisiva hasta convertirse en una cara muy reconocible para varias generaciones. Su recorrido incluye programas como La parroquia, Me resbala, Otra Movida o su paso por El club de la comedia, además de su presencia habitual en la sección cómica de El Hormiguero. Esa mezcla de medios ha afinado un estilo muy concreto: cercano, rápido y con una facilidad enorme para enlazar ocurrencias.
También ha dejado huella fuera del monólogo puro. En televisión se ha movido con soltura por formatos muy distintos, y en escena ha ido construyendo una relación muy fiel con el público gracias a giras que han recorrido toda España. No es un humor basado en la solemnidad ni en el artificio, sino en la observación y en la energía de alguien que sabe llevar una conversación hasta el terreno de la carcajada.