Mislata tiene ya en marcha una nueva edición del Concurs de Teatre Vila de Mislata, una de las citas más veteranas del teatro amateur en valenciano. La programación reúne diez compañías y combina propuestas de escuelas municipales, grupos emergentes, formaciones ligadas al teatro fallero y nombres con más recorrido, en una selección pensada para mostrar la diversidad de la escena valenciana hecha desde lo aficionado.
La apertura llegó con una velada especial fuera de concurso, presentada como arranque de la programación y de la imagen de esta 44ª edición. Sobre el escenario, La María ofreció Robina, un espectáculo que mezcló raíz valenciana y sonoridades electrónicas para dar el tono de un certamen que apuesta por abrirse con música y dejar claro desde el principio que aquí el valenciano no es un complemento, sino el vehículo principal de expresión.

Una programación que mira al teatro amateur en valenciano
El concurso mantiene una idea muy reconocible y, al mismo tiempo, muy poco habitual: dar espacio a obras interpretadas íntegramente en valenciano dentro de un festival con décadas de trayectoria. Esa línea le ha dado personalidad propia y lo ha convertido en una referencia para seguir el pulso del teatro amateur hecho en la Comunitat Valenciana.
Esta edición vuelve a juntar miradas distintas sobre la escena. Hay grupos de escuela, compañías con recorrido y formaciones que trabajan desde lenguajes muy diversos, lo que permite que cada función aporte algo distinto. ¿Qué gana el público con esa mezcla? Una panorámica amplia, sin uniformidad, donde caben registros, maneras de actuar y formas de contar muy diferentes.